Nota del editor:
Andrea, que comenzó como aficionado al aeromodelismo, fue familiarizándose poco a poco con los láseres hasta convertirse en un experto en grabado láser. Su trayectoria pone de manifiesto la evolución desde las primeras máquinas láser hasta la búsqueda de la ideal, con AtomStack como pieza clave en sus aventuras con el láser.
El comienzo
Mi afición por los láseres nació literalmente por diversión. Soy un entusiasta del aeromodelismo dinámico, he participado en varias competiciones de acrobacia aérea y he diseñado y construido cada avión a mano.


Por lo tanto, decidí adquirir mi primer láser (Aufero Laser 2 con módulo de 5 vatios) para ser más preciso en la construcción y la repetibilidad de los componentes.
Desde el primer momento en que lo encendí supe que me iba a divertir mucho.
Nunca volví a construir un avión... ¡pero sí un sinfín de otras cosas!
Primeras creaciones láser
Comencé con objetos pequeños y sencillos (llaveros, imanes pequeños), e incluso empecé a vender algo a empresas de mi ciudad.



Luego tuve un módulo Ortur Laser Master 2 de 5 vatios y después lo actualicé a 10 vatios, el Laser Master 3 Ortur de 10 vatios, con el que descubrí el mundo del grabado: en azulejos, lienzos, piedra, vidrio, cuero, todo tipo de madera... ¡en cualquier cosa que se me presentara! Comencé a recibir los primeros encargos para grabar fotografías y a obtener los primeros éxitos.


La búsqueda de velocidad y precisión
Desde ese momento siempre he buscado un láser que me permitiera grabar cada vez mejor y, si fuera posible, incluso más rápido.
Tras obtener un par de láseres insatisfactorios, compré mi primer Atomastack: Atomstack Maker A10 V2 10-12W, barato pero con un potencial enorme.: La estructura robusta y bien construida, el eje Z manual de serie, el eje X con eje lineal y un foco de 0,06 x 0,06. Debo decir que quedé muy satisfecho con el único inconveniente: era muy lenta al grabar.


La combinación perfecta: AtomStack A12 Pro
Y entonces llegó él, el que más amo, ATOMSTACK A12 pro: ¡¡Una bomba!!
Su capacidad de corte es sin duda superior a la de mis anteriores láseres de 10 vatios, y es tan rápido y preciso como nunca antes había visto. Por este motivo, tuve varias discusiones en diferentes grupos y foros, ya que los expertos no creían en mis datos ni en mis pruebas. Ha demostrado ser excepcional en cualquier material, como papel, azulejos, plásticos, etc.


Debo reconocer el servicio de atención al cliente posventa de Atomstack, que vale tanto como el propio láser.: Tuve un problema técnico (algo que siempre puede ocurrir) y conté con todo el apoyo técnico del grupo oficial de Facebook, así como con el apoyo material para la sustitución de varios componentes hasta que el problema quedó definitivamente resuelto.
Estoy seguro de que el próximo será Atomstack ¡¡de nuevo!!

